jueves, 23 de septiembre de 2010

Asomaba a sus ojos una lágrima


Y a mi labio una frase de perdón;

Habló el orgullo y se enjugo su llanto

Y la frase en mis labios expiró.



Yo voy por un camino; ella, por otro;

Pero al pensar en nuestro mutuo amor,

Yo digo aún, ¿por qué callé aquel día?

Y ella dirá, ¿por qué no lloré yo?

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