martes, 7 de septiembre de 2010

Descorazonado...

Descorazonado,

sin tentadoras promesas

que seduzcan tus sueños,

sin humildes palabras

que inspiren compasión.

Sobreviviendo

a un naufragio

de abatidos anhelos,

me declaro:

Mendigo eterno

de tus dulces besos,

Esclavo ilustre

de tu imposible amor.






No hay comentarios: